Cómo aprender a aprender buenos libros

¬ŅEs posible determinar en pocos minutos si un trabajo de atenci√≥n en particular vale la pena, de modo que ir a las librer√≠as se convierte en una ocupaci√≥n agradable, y los libros comprados son mejores de lo esperado? Alguien dir√° que esto es imposible. Y va a estar mal, porque, como el resto, puedes aprender esto.

¬ŅCu√°n a menudo sucede que el libro elegido no trae la satisfacci√≥n esperada? Si encuentras, creo, una obra brillante, entretejida en filas de productos literarios en las estanter√≠as de una librer√≠a que llama la atenci√≥n justo despu√©s de unas pocas l√≠neas, vale la pena echarles un vistazo, y ahora te encuentras en la salida esperando impacientemente el momento en que de un libro abierto huele a la frescura caracter√≠stica de un producto impreso. Pero aqu√≠ llega el momento largamente esperado, la puerta se abre a la siguiente dimensi√≥n literaria, y sus fronteras no son tan vastas, los colores no son tan brillantes, y las l√≠neas que conducen por los sinuosos caminos del mundo m√°gico son tratadas por serpientes mordientes que se arrastran ante nuestros ojos. Despu√©s de eso, te sientes enga√Īado y durante mucho tiempo no te atreves a sumergirte en un mundo hermoso, llamando desde las p√°ginas de otra creaci√≥n literaria.

Afortunadamente, la compleja estructura de la comunidad literaria le permite eliminar la mayor√≠a de los productos de calidad inferior de los estantes de las librer√≠as. Pero, aun as√≠, el riesgo de tropezar con un trabajo d√©bil y mal concebido es bastante alto. Mientras tanto, para evitar este problema es muy simple, solo necesita conocer algunas reglas que gu√≠an al autor al escribir un libro, excepto que se deben usar para un prop√≥sito diferente. Pero como no todos tienen tiempo de entender todas las sutilezas del arte literario, se necesita apoyo, consejos, es la √ļnica forma de mejorar el mundo de los libros y, adem√°s, es la √ļnica forma de que el lector aprenda a navegar en innumerables universos, languideciendo detr√°s de portadas de libros.

A menudo se puede ver c√≥mo alguien, escondido del mundo exterior entre las filas, alineado con obras de autores j√≥venes y cl√°sicos reconocidos, hojea el libro, estudiando atenta y r√°pidamente sus contenidos, omitiendo cap√≠tulos enteros, buscando lo mismo, m√°gico, que deber√≠a apelar a p√°ginas a sus sentimientos y dar a luz en el coraz√≥n de una sed de aventura. Y este es el primer error. La raz√≥n m√°s obvia para no hacer esto es que inadvertidamente puede abrir una historia importante que se hundir√° en la memoria y arruinar√° a√ļn m√°s la impresi√≥n de leer. ¬ŅPero c√≥mo entiendes si vale la pena pasar tiempo en el libro elegido? Y la respuesta es simple y l√≥gica, pero oculta de vez en cuando por la mirada insaciable del amante de los libros, tragando una historia tras otra y eternamente hambriento de nuevas aventuras, haciendo se√Īas desde las p√°ginas de otro best-seller. Adem√°s de la breve anotaci√≥n, que suele aparecer en la portada, que pretende introducir al lector en el curso del caso, es f√°cil entender mucho sobre el libro, por extra√Īo que parezca, en las primeras p√°ginas, mucho m√°s de lo que uno puede imaginar.

En primer lugar, el comienzo de cualquier trabajo puede considerarse un saludo, que comienza el conocimiento del lector con el autor y el mundo que √©l cre√≥. Es sobre esto, en las primeras l√≠neas, que necesita afinar su enfoque para descubrir qu√© esperar del trabajo seleccionado. Acerca de una persona, puede aprender mucho solo por el hecho de que impresiona al primer conocido. Y con el libro, todo es exactamente lo mismo. Si el conocido comienza despacio y lentamente, arrastrando gradualmente, atrayendo al lector, entonces lo m√°s probable es que la narraci√≥n contin√ļe en un paso mesurado, la acci√≥n se desarrollar√° gradualmente, y al final del trabajo puede conquistar los pensamientos del lector que tragar√° con impaciencia, perdiendo el sue√Īo cada palabra, queriendo solo descubrir lo que suceder√° despu√©s. Si desde las primeras palabras el lector es arrojado al portal, que lo lleva fuera del universo visible, a un mundo que a√ļn no se ha abierto antes que √©l, si la acci√≥n comienza tan violentamente que no se produce, entonces es razonable suponer que el autor continuar√° juega con los sentimientos de un invitado ahogado en un mar de palabras en las p√°ginas de su libro. De este trabajo es necesario esperar emociones brillantes, prepararse para aventuras, luchar y grandes haza√Īas, para encontrarse con h√©roes y villanos. Y la narraci√≥n ir√° en saltos, luego aumentar√° el ritmo, abrasar√° la atm√≥sfera y luego dar√° un poco de tiempo para respirar.

Hay, por supuesto, excepciones, pero, como usted sabe, esas solo confirman la regla. Y no olvide que no menos importante es el tono, el estilo y la belleza de la s√≠laba, que el autor le da la bienvenida al lector en las primeras p√°ginas. Quiz√°s, merece una atenci√≥n especial. No es ning√ļn secreto que las primeras l√≠neas deber√≠an cautivar, pocos querr√°n continuar comunic√°ndose despu√©s de un chiste vulgar de los labios de un extra√Īo que puede y hace re√≠r, y permite relajarse, pero no es adecuado para salir. T√©cnicas atrevidas y ambiguas, m√°s bien un signo de un autor joven e inexperto. El maestro no se apresurar√°, sino que har√° que el invitado piense que vag√≥ en su mundo por su propia voluntad, y no siguiendo las indicaciones entre l√≠neas, porque el esp√≠ritu de aventura no nace en el camino en la carretera de asfalto.

Y, por supuesto, debe prestar especial atenci√≥n al idioma, porque es √©l quien gu√≠a los infinitos universos de los mundos del libro. Sucede que el autor que ya est√° en las primeras p√°ginas se deja confundir, ornamentar, usa construcciones sem√°nticas complejas, demostrando al lector su val√≠a. Y sucede, abres un libro, lees la primera palabra y ya te das cuenta del hecho de que pasas la p√°gina, empezando a interesarse por el destino de personajes a√ļn desconocidos. Quien diga algo, pero el genio de la literatura no puede recoger tales palabras para que por su simplicidad sea imposible no discernir la majestuosa estructura, el mundo independiente que el autor cre√≥ minuciosamente, trabaj√≥ para que cualquiera pudiera sumergirse en √©l con su cabeza, apenas comienza a leer? Es m√°s probable que el dominio de la prosa en la perfecci√≥n, no permita que por un momento se distraiga de los pensamientos sobre el libro, solo la vista del lector captar√° la primera l√≠nea de su creaci√≥n.

Naturalmente, la literatura es algo ambiguo. Pero puedes aprender a reconocer al autor alfabetizado que ya está en las primeras páginas de su trabajo. Todos nosotros podemos entender más o menos qué esperar de una persona cuando la vemos por primera vez, pero no muchos pueden hacer este truco con un libro y, por lo tanto, a menudo se enfrentan a trabajos poco notables que a veces pueden desalentar el deseo de leer durante mucho tiempo. Y puede aprender a elegir libros de tal manera que cada trabajo que obtenga será un placer, con la menor cantidad de excepciones.

Irónicamente, la riqueza literaria depende casi por completo del lector, por lo que es importante que sepa cómo encontrar y reconocer un buen libro. Y el autor extiende su mano para presentarse, cuando las primeras palabras penetran en las mentes de los amantes de los libros en todo el planeta. Debería poder tomar este apretón de manos y escuchar, porque de lo contrario el autor no puede familiarizarse con el lector, porque en la primera página siempre puede ver una imagen vaga que extiende su mano, modestamente esperando que alguien responda a su saludo.

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